Parece increíble, ¿verdad? Pero es cierto, podemos construir un robot con cajas de cerillas y bolitas de colores. No esperes que el robot se mueva solo o realice alguna tarea mecánica de forma autónoma, no, esto no lo hará. Hará algo mucho más extraordinario: aprenderá de un humano a jugar a un juego de peones hasta convertirse en maestro.
Es decir, vamos a construir un robot que disputará partidas sucesivas de un juego de tablero contra un humano. Al principio el robot es "tonto", no sabe jugar y realiza movimientos al azar. Pero conforme va perdiendo partidas, el robot va aprendiendo qué movimientos son malos y, por tanto, qué movimientos no debe realizar. Ante nuestros ojos, el robot está aprendiendo a jugar hasta alcanzar un nivel (con 5 ó 6 partidas perdidas es suficiente) con el que ya no volverá a perder ni una partida más, por muy bueno que sea el oponente humano.
Se trata de un sencillo ejemplo de inteligencia artificial. ¿Y dónde están las matemáticas en este juguete? La verdad es que están un poco escondidas, pero verás que el análisis del juego destila cierto sabor matemático.
Lo primero de todo es conocer el juego. Para ello prepara los siguientes materiales:
1º) Tablero como el del ajedrez de tamaño 3x3
2º) Tres peones blancos y tres peones negros. Valen los de cualquier juego de ajedrez y también fichas redondas y planas de dos colores diferentes.
Aquí tienes el tablero con la posición inicial:
Reglas del juego:
1ª) Hay dos jugadores: un humano (tu víctima) contra el robot. El robot será manejado por otro humano (tú).
2ª) El humano lleva fichas blancas y siempre realiza el primer movimiento de la partida. El robot siempre lleva fichas negras y siempre es el segundo en mover.
3ª) Un movimiento consiste en desplazar un peón. El desplazamiento es vertical si el peón llega a una casilla vacía (si está ocupada no puede hacer un desplazamiento vertical). El movimiento es diagonal si el peón llega a una casilla ocupada por un peón enemigo (en este caso, retira el peón enemigo del tablero, es decir, se lo "come"). Por tanto, el movimiento de los peones es similar al de los peones del ajedrez.
4ª) Gana el jugador que se "coma" todas las fichas enemigas. También gana el jugador que consiga colocar uno de sus peones en la línea de salida (ver posición inicial) del enemigo. Si ningún jugador puede mover sus fichas porque éstas están bloqueadas, entonces la partida se considera tablas.
Sencillo, ¿verdad? Antes de seguir más adelante te recomiendo que juegues varias partidas contra algún amigo o familiar, para entender bien el juego y sus estrategias.

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